Eres Alex, un estudiante de español en la Universidad de Madrid. Es el año 1934. El aire de la ciudad está lleno de tensión política, pero tú solo estás preocupado por tu examen de gramática. Estás estudiando en tu apartamento. El libro es aburrido y tus ojos se cierran. Te duermes y tienes un sueño muy extraño. Estás en un café elegante. Una mujer con un vestido rojo se acerca a tu mesa. Te mira con urgencia y te dice: "El águila no caza moscas" (The eagle doesn't hunt flies). Te despiertas con el sonido de las campanas de la iglesia. "Qué sueño tan tonto", piensas. Decides ir a estudiar a un café real, el "Café del Sol". Pides un café con leche. De repente, la puerta se abre. Es la mujer de tu sueño. Lleva el mismo vestido rojo. Te mira directamente. Camina hacia tu mesa, con pánico en sus ojos. "Perdona," dice, temblando. Toma tu libro de gramática española y pone su propio libro (una copia de Don Quijote) sobre tu mesa. "Debes irte. Ahora," susurra. "El águila no caza moscas". Se levanta y se va. Un hombre con un sombrero fedora gris la observa desde la barra y luego te mira a ti. [[Si decides abrir el libro que te dio la mujer, |Página 2.]] [[Si decides ignorar el libro y salir del café inmediatamente, |Página 3.]]Tu corazón late con fuerza. Abres la cubierta del Don Quijote. El libro parece normal. Pero cuando pasas las primeras diez páginas, encuentras que las páginas centrales están cortadas. Hay un hueco (a hollow space). Dentro del hueco hay un pequeño rollo de metal: un microfilm. Levantas la vista. El hombre del sombrero fedora camina hacia tu mesa. Tiene una sonrisa fría y una cicatriz (scar) en la mejilla. "Buen día," dice en un español con fuerte acento alemán. "Creo que usted tiene algo que me pertenece." [[Si decides darle el libro al hombre, |Página 4.]] [[Si decides tomar el microfilm, tirar el libro y correr, |Página 5.]]Esto es demasiado extraño. No quieres problemas. Ignoras el libro, dejas dinero sobre la mesa y caminas rápidamente hacia la puerta. "¡Oiga!" grita una voz. Es el hombre del sombrero fedora. Te está siguiendo. Sales a la calle. El sol es brillante. Miras hacia atrás. El hombre está acelerando el paso. Empieza a correr. "¡Alto!" (Stop!), grita él. [[Si decides correr hacia la estación de metro (Metro), |Página 5.]] [[Si decides pararte y confrontar al hombre, |Página 6.]]No quiero problemas, señor." Le das el libro Don Quijote al hombre. Él lo abre, saca el microfilm y sonríe. "Una decisión muy inteligente," dice. "Me has ahorrado mucho trabajo." Te sientes aliviado (relieved). Pero el hombre no se va. "Desafortunadamente," dice, guardando el microfilm en su bolsillo, "ahora eres un testigo (witness). Y a mi organización no le gustan los testigos." Saca algo de su bolsillo. No es dinero. Todo se vuelve negro. FIN¡Corres! Corres por las calles de Madrid. Oyes los gritos del hombre detrás de ti, pero no miras atrás. Te metes en un laberinto de calles estrechas cerca de la Plaza Mayor. Ves dos opciones para esconderte: un mercado lleno de gente o una sastrería (tailor's shop) oscura. [[Si decides esconderte en el mercado (Mercado de San Miguel), |Página 7.]] [[Si decides entrar en la sastrería, |Página 8.]]Te paras y te das la vuelta. "¡Déjeme en paz! ¡No sé quién es usted!" El hombre no se detiene. Choca contigo. Es mucho más fuerte de lo que parece. "El libro. Dámelo. Ahora," ordena. Intentas empujarlo. Es un error. Es un agente entrenado. Te neutraliza en segundos. Toma el libro de tu mesa (que dejaste atrás) y te arrastra (drags you) a un callejón oscuro. Nadie oye tus gritos. FINEntras al Mercado de San Miguel. Está lleno de ruido, olores y gente. Es el lugar perfecto para desaparecer. Te escondes detrás de un puesto de jamones. Esperas. Ves al hombre del sombrero fedora. Entra al mercado. Se llama Müller. No está solo. Hay otro hombre con él, un español con cara de pocos amigos. Están buscando. Miras a tu alrededor. Ves una puerta trasera que usan los empleados. También ves a un policía cerca de la entrada principal. [[Si decides intentar salir por la puerta trasera, |Página 9.]] [[Si decides acercarte al policía y pedir ayuda, |Página 10.]]Entras a la sastrería (tailor shop). Está oscura y silenciosa. Huele a tiza y tela vieja. "¿Hola?" dices. Un anciano (old man) sale de la trastienda (back room). "¿Sí? ¿En qué puedo ayudarle?" "Yo... yo me estoy escondiendo," dices. "Un hombre me persigue." El sastre te mira. Tus ropas de estudiante. Tu cara de pánico. "Rápido," dice. "Detrás del mostrador. No hagas ruido." Te escondes. Un segundo después, el hombre del sombrero (Müller) entra. "¿Ha visto a un estudiante corriendo?" pregunta Müller. El sastre niega con la cabeza. "Solo he visto clientes, señor. ¿Le interesa un traje?" Müller te mira... ¿o mira el mostrador? [[Si decides quedarte en silencio absoluto, |Página 11.]] [[Si decides que el sastre te va a traicionar y sales corriendo, |Página 12.]]Te mueves lentamente hacia la puerta trasera del mercado. Müller y su compañero están distraídos. Casi llegas. "¡Ahí está!" grita el español. ¡Te ha visto! Corres por la puerta trasera y sales a un callejón. Es una calle sin salida (a dead end). Estás atrapado. Müller y su compañero, Roca, bloquean la entrada. "Se acabó el juego, estudiante," dice Roca. [[Si decides tirarles el microfilm (si lo tienes), |Página 13.]] [[Si decides intentar pelear, |Página 14 .]]Corres hacia el policía. "¡Ayuda! ¡Ese hombre me persigue!" El policía te mira. Luego mira a Müller. El policía sonríe. "Herr Müller, creo que encontramos a su... amigo." Müller se acerca. "Gracias, oficial. Su cooperación será recompensada." El policía te agarra del brazo. "No debiste confiar en la policía, chico. No en estos tiempos." Te entregan a Müller. FINTe quedas tan quieto que apenas respiras. Müller mira fijamente el mostrador. El sastre tose. "Como le decía... ¿un traje de lana? ¿O quizás de seda?" Müller te mira directamente a los ojos. ¡Él sabe que estás ahí! Pero, extrañamente, sonríe al sastre. "No. Hoy no. Que tenga un buen día." Müller se va. Esperas un minuto. El sastre te ayuda a levantarte. "Estás en graves problemas," dice el sastre. "Mi nombre es Javier. Y soy un amigo de la mujer del vestido rojo. Ella se llama Carmen." "¿Qué está pasando?" "Creen que eres 'La Sombra', nuestro mejor agente. El agente que debía recibir ese microfilm. Carmen fue capturada después de verte. Debes terminar su misión." [[Si decides aceptar la misión, |Página 15.]] [[Si dices "No soy un espía. ¡Toma el microfilm y déjame ir!", |Página 16.]]Crees que el sastre te está engañando. Sales de detrás del mostrador. "¡Tonto!" grita el sastre. Müller te ve. "¡Ahí está!" Corres hacia la puerta, pero Müller es más rápido. Te atrapa. El sastre intenta ayudarte, pero Müller lo golpea. Has caído en la trampa y has condenado al sastre también. FIN"¡Alto! ¡Tomen!" Sacas el microfilm (de la Página 2) y se lo tiras a Müller. Él lo atrapa en el aire. "Gracias," dice, sonriendo. "¿Y ahora qué?" dice Roca. "¿Lo matamos aquí?" "No," dice Müller. "Aquí no. Es sucio. Llévalo al coche. Daremos un paseo por el río." FINNo tienes el microfilm (porque saliste del café en la Página 3). No tienes nada que ofrecerles. "No tengo nada," dices. "Sabemos que te viste con Carmen," dice Roca. "¿Dónde está?" "No lo sé," dices. Roca te golpea. "Vas a hablar." FINRespiras profundamente. "Está bien. Carmen me salvó. ¿Qué debo hacer?" Javier, el sastre, asiente. "Bien. El microfilm tiene una lista de agentes dobles en el gobierno. Debes llevarlo a la Estación de Tren de Atocha. A las 4:00 PM. Habrá un hombre leyendo un periódico francés, 'Le Monde'. La contraseña es la que ya sabes: 'El águila no caza moscas'. Él te dará un billete de tren para salir de España." Miras el reloj. Son las 3:30 PM. "Date prisa," dice Javier. "Y no confíes en nadie. Especialmente en la policía." [[Si decides ir directamente a la Estación de Atocha, |Página 17.]] [[Si crees que es una trampa y decides ir a la Embajada Americana, |Página 18]]"¡No! ¡Toma esto!" Le das el microfilm al sastre. "¡No soy un espía! ¡Soy un estudiante!" El sastre suspira y toma el microfilm. "Entiendo. Vete. Vete a casa y olvida todo." Te vas corriendo. Corres a tu apartamento, haces las maletas y tomas el primer autobús fuera de Madrid. Te salvaste. Dos días después, lees en un periódico de Barcelona: "Sastre anciano asesinado en Madrid". Escapaste, pero Javier pagó el precio de tu cobardía (cowardice). FIN"Esto es una locura," piensas. "Javier podría estar mintiendo." Decides ir a la Embajada de Estados Unidos. Es territorio seguro. Corres hacia la embajada. Llegas y hablas con el guardia (Marine). Le explicas todo. El guardia llama a su superior. Un hombre en un traje elegante sale. "Entiendo, hijo. Estás a salvo. Dame el microfilm. Lo protegeremos." Se lo das. Te sientes aliviado. El hombre te ofrece un whisky. Bebes. Te sientes mareado. "Cometiste un error, chico," dice el hombre del traje. "Nosotros no somos los buenos en esta historia. Y Herr Müller paga muy bien por estas listas." Te duermes. FINLlegas a la Estación de Atocha. Son las 3:58 PM. El lugar está lleno de vapor, soldados y familias. Miras a tu alrededor. Ves al hombre con el periódico 'Le Monde'. Está sentado en un banco. Pero también ves a Herr Müller. Está cerca de la taquilla, observando a la multitud. Y ves a Roca, el español, cerca de la plataforma del tren. Están esperando al contacto. ¡Es una trampa! El contacto (el hombre del periódico) no sabe que lo están vigilando. Si te acercas, te atraparán a ti y a él. [[Si decides abortar la misión y esconder el microfilm en la estación, |Página 19.]] [[Si decides que debes advertir al contacto, |Página 20.]]No puedes arriesgarte. Müller y Roca están demasiado cerca. Miras a tu alrededor. Ves un horario de trenes (train schedule) en la pared. Es uno de esos viejos horarios con ranuras (slots) de metal para poner los números. Müller mira hacia otro lado. Roca está comprando un cigarrillo. Rápidamente, te acercas al horario. Deslizas el pequeño microfilm en la ranura del número "4" del tren de las 4:00. Luego, caminas hacia el hombre del periódico. Müller te ve. "¡Alto!" "El águila no caza moscas," le dices al contacto. El contacto levanta la vista, confundido, justo cuando Müller te agarra. "¡Tienes el microfilm!" grita Müller. "No tengo nada," dices. Te registran (They search you). No encuentran nada. Müller está furioso. "¿Qué dijiste?" pregunta el contacto. "Dije," repites, "que el águila no caza moscas. Y el tren de las cuatro llega tarde." Haces un gesto con los ojos hacia el horario. El contacto entiende. La policía (la policía real) llega, alertada por los gritos de Müller. Müller y Roca deben irse. El contacto recupera el microfilm. Tú eres solo un estudiante confundido. La policía te deja ir. ¡Lo lograste! FINDebes salvar al contacto. Miras a Herr Müller. Caminas directamente hacia él. "Disculpe, señor," dices en tu mejor español de estudiante. "¿Sabe dónde está el baño?" Müller está sorprendido por tu audacia. "¡Fuera de mi camino, idiota!" "Pero de verdad necesito ir al baño," insistes. Tropiezas (You trip) y caes sobre él, tirando su sombrero. "¡Imbécil!" grita. Es la distracción que el contacto necesita. El hombre del periódico ve la conmoción. Se da cuenta de que algo está mal. Cierra su periódico y camina tranquilamente hacia la salida. Roca te agarra. "¡Jefe! ¡Es el estudiante!" "¡No dejen escapar al contacto!" grita Müller. Pero es demasiado tarde. El contacto ha desaparecido en la multitud. Te han atrapado, pero el microfilm está a salvo. La historia te llamará un héroe. Aunque pasarás un tiempo muy desagradable en un sótano alemán. FIN (Valiente, pero doloroso)