Llegas a Pueblo Luz, un pequeño pueblo en México. El aire huele a cempasúchil (marigold) y a copal (incienso). Visitas a tu Abuela Rosa para el Día de los Muertos. "¡Qué bueno que llegaste!" dice tu abuela. Te da un abrazo y un pedazo de pan de muerto. Entras a la sala y ves la ofrenda (el altar). Es hermosa. Tiene fotos, velas (candles), calaveras de azúcar (sugar skulls) y la comida favorita de tus ancestros. Pero tu abuela mira la ofrenda con tristeza. "¿Qué pasa, Abuela?" preguntas. "Es tu bisabuelo Miguel," dice ella. "Puse su foto, su tequila favorito y sus tamales. Pero... mira." Miras los pétalos de cempasúchil que van desde la ofrenda hasta la puerta. No brillan (they are not glowing). "Él no ha cruzado el puente," susurra Abuela. "Algo falta en su ofrenda. Y no sé qué es." * [[Investigar la ofrenda con más detalle|Pagina 2 ]] * [[Preguntarle a Abuela más sobre el Bisabuelo Miguel|Página3]]Te acercas a la ofrenda. Es un altar de tres niveles. Ves la foto de Miguel; es un hombre serio con un gran bigote. Ves el pan de muerto, los tamales, un vaso de agua y el tequila. Miras de cerca la foto. Detrás de Miguel, apenas visible, hay algo colgado en la pared. Parece... ¿un instrumento musical? También notas una pequeña caja de madera (wooden box) que no reconoces. Está cerrada. * [[Preguntar a Abuela sobre la caja de madera|Pagina4]] * [[ Si decides preguntar a Abuela sobre el instrumento musical, |Pagina5]] Abuela, cuéntame más sobre el Bisabuelo Miguel. ¿Qué le gustaba?" Abuela sonríe por primera vez. "Ay, mijo/mija. Miguel era un hombre complicado. Era zapatero (shoemaker) de profesión, pero su corazón... su corazón era de músico. Tocaba la guitarra como un ángel." "¿Un músico?" preguntas. "No hay música en la ofrenda." "¡Es verdad!" dice Abuela. "Pero él vendió su guitarra cuando tu abuelo nació. Dijo que 'la familia es primero'. Quizás... quizás eso no es lo que falta. Él siempre fue muy amigo del viejo panadero, Don Chema. Tal vez Don Chema sepa algo." * [[Si decides ir al mercado a buscar a Don Chema, el panadero, |Pagina 6]] * [[Si decides que la pista de la "música" es lo importante y quieres buscar su guitarra, | Página7]]. Abuela, ¿qué hay en esta caja de madera?" Abuela mira la caja. "Oh, esa era su caja de tesoros. La llave se perdió hace años. Miguel siempre decía: 'Aquí guardo mi alegría'." Examinas la caja. No tiene cerradura (lock) para una llave normal. Tiene un símbolo extraño: un pequeño coyote. Recuerdas que los alebrijes (guías espirituales) a veces tienen forma de coyote. * [[Si decides que la "guía" es la clave y quieres ir al panteón (cementerio) a buscar inspiración, ve a la | Pagina8 ]]. *. [[ Si crees que la clave está en el mercado, donde venden alebrijes, ve a la | Página9 ]]Abuela, ¿Miguel tocaba un instrumento? Veo algo en la foto." "¡Sí!" dice Abuela. "Su guitarra. ¡Claro! ¡La música era su vida! ¿Cómo pude olvidarlo? Pero él vendió esa guitarra. No la tenemos." "Quizás no necesitamos la guitarra," dices. "Quizás necesitamos su música." "Tienes razón," dice Abuela. "Él escribió una canción para tu bisabuela Isabela. Siempre la tocaba en la plaza. Quizás los músicos de la plaza la recuerdan." * [[Si decides ir a la plaza a buscar a los músicos, |Página 10]] [[Si crees que necesitas encontrar el objeto físico (la guitarra), | Página7]] Vas al mercado a buscar alebrijes. Encuentras un puesto (stall) de un artesano llamado Pedro. Su puesto está lleno de criaturas fantásticas pintadas de colores brillantes. "Busco un alebrije," dices. "Un coyote." Pedro te mira fijamente. "Los alebrijes no se buscan. Los alebrijes te encuentran. Son guías espirituales." Miras la mesa. No ves ningún coyote. Estás decepcionado. Pero cuando te vas, Pedro te llama. "Espera. Tengo algo. No es un alebrije... es solo un juguete viejo." Te da un pequeño coyote de madera, mal pintado. "Lo encontré cerca del taller de Miguel el zapatero, hace muchos años." Es idéntico al símbolo de la caja (de la Página 4). [[Si corres a la casa para usar el coyote en la caja, |Página 14.]]Llegas al panteón (el cementerio). No es un lugar triste. ¡Es una fiesta! Hay familias comiendo, bandas tocando y miles de velas iluminando la noche. Buscas la tumba del Bisabuelo Miguel. Finalmente la encuentras. Está limpia y decorada con flores. Ves a una mujer elegante, vestida como una Catrina, poniendo una flor en la tumba. "Disculpe," dices. "¿Conoció a Miguel?" La mujer voltea. Su cara es una calavera pintada, pero sus ojos son amables. "Conozco a todas las almas (souls) que esperan esta noche. Miguel espera algo. Él no espera solo." Miras la tumba. Dice: MIGUEL SANDOVAL. Y debajo, en letras más pequeñas: AMADO ESPOSO DE ISABELA. ¡Isabela! Su esposa. [[Si decides que necesitas encontrar la foto de Isabela,|Página 12]]. [[Si crees que debes poner la caja de madera en la tumba, |Pagina 13]]Vas a la plaza principal. Hay un quiosco (bandstand) en el centro. Un grupo de mariachis toca música alegre. Esperas a que terminen una canción. Te acercas al guitarrista principal, un hombre mayor. "Disculpe, señor. Busco una canción. Es vieja. La tocaba un hombre llamado Miguel, para su esposa Isabela." El músico deja de afinar su guitarra. "Conozco esa canción. Mi padre la tocó con Miguel. Se llama 'El Puente de Cempasúchil'. Es una canción triste, pero hermosa. ¿Por qué la buscas?" "Es para su ofrenda," dices. "Creo que la necesita para cruzar." El músico asiente. "La música es un puente también." [[Si decides pedirles que toquen la canción en la plaza, |Página 15]]. [[Si decides pedirles que vayan a tu casa a tocar frente a la ofrenda, |Página 16.]]Llegas al mercado. Está lleno de vida. Hay montañas de cempasúchil, calaveras de todos los colores y el olor de comida deliciosa. Buscas la panadería. Encuentras a un hombre muy viejo cubierto de harina (flour). Es Don Chema. "¿Don Chema? Soy el nieto/la nieta de Rosa. ¿Usted conoció a Miguel, el zapatero?" Don Chema te mira. "¡Miguel! ¡Claro! Un hombre terco (stubborn), pero con un gran corazón. Siempre triste después de que murió su Isabela. ¿Sabes qué le hacía feliz? Tocar su guitarra en el panteón. Decía que tocaba para ella." ¡Una nueva pista! Miguel no tocaba en la plaza, ¡tocaba en el panteón! *[[Si decides ir al panteón a buscar su tumba (grave), |Pagina 8]]Decides buscar la guitarra. Abuela dice que Miguel la vendió, pero ¿dónde? "Creo que la vendió a la tienda de antigüedades (antique shop) del centro," dice Abuela. Corres a la tienda. Está oscura y llena de polvo. Ves una guitarra vieja en la esquina. "¿Esa guitarra?" preguntas al dueño. "Esa guitarra no está en venta," dice el hombre. "Pertenece al espíritu de Don Miguel. Él me la vendió, pero me hizo prometer que nunca la vendería. Solo la limpiaría cada año para el Día de los Muertos." Miras la guitarra. Es hermosa. [[Si decides que debes llevar la guitarra a la ofrenda, |Página 11]] *[[Si decides que solo necesitas la canción, no la guitarra, |Página 10]]Llegas al panteón (el cementerio). No es un lugar triste. ¡Es una fiesta! Hay familias comiendo, bandas tocando y miles de velas iluminando la noche. Buscas la tumba del Bisabuelo Miguel. Finalmente la encuentras. Está limpia y decorada con flores. Ves a una mujer elegante, vestida como una Catrina, poniendo una flor en la tumba. "Disculpe," dices. "¿Conoció a Miguel?" La mujer voltea. Su cara es una calavera pintada, pero sus ojos son amables. "Conozco a todas las almas (souls) que esperan esta noche. Miguel espera algo. Él no espera solo." Miras la tumba. Dice: MIGUEL SANDOVAL. Y debajo, en letras más pequeñas: AMADO ESPOSO DE ISABELA. ¡Isabela! Su esposa. [[Si decides que necesitas encontrar la foto de Isabela, |Página 12]]. [[Si crees que debes poner la caja de madera en la tumba, |Pagina 13]]Corres de regreso a la casa. ¡Necesitas una foto de la Bisabuela Isabela! "¡Abuela! ¿Dónde está la foto de Isabela?" Abuela parece confundida. "Isabela... ella murió tan joven. Creo que Miguel guardó todas sus fotos. No sé dónde." Buscan por toda la casa. El tiempo corre. La medianoche se acerca. "Espera," dices. Recuerdas la caja de madera (de la Página 4). Corres hacia la ofrenda. [[Si también tienes el coyote de madera |Página 14.]] [[Si no tienes el coyote,| Página 17.]]Llevas la caja de madera (de la Página 4) al panteón. La pones sobre la tumba de Miguel. Esperas. No pasa nada. La Catrina (de la Página 8) pasa de nuevo. "Esa caja solo guarda su alegría," dice ella. "Pero su alegría no está aquí. Está en casa, esperándolo." Te confundiste. La caja no era para la tumba. Corres de regreso a la casa, pero es muy tarde. Los pétalos están oscuros. Miguel no cruzó. FIN"Debo llevar la guitarra," le dices al dueño de la tienda. "¡No puedes!" dice él. "¡Es una promesa!" Discuten (You argue). Intentas tomar la guitarra. El hombre grita. Te vas de la tienda, frustrado y con las manos vacías. Caminas por el pueblo. La gente celebra. Pero tú te sientes triste. Cuando regresas a la casa de Abuela, son las doce de la noche. Las velas de la ofrenda están casi apagadas. Los pétalos siguen oscuros. "No te preocupes," dice Abuela, pero su voz es triste. "Lo intentaremos el próximo año." Fallaste. El Bisabuelo Miguel no pudo cruzar el puente esta noche. FIN"Por favor," le dices a los mariachis. "¿Pueden tocar 'El Puente de Cempasúchil'?" El guitarrista asiente. "Para Don Miguel." La banda comienza a tocar. La música es lenta y hermosa. La gente en la plaza deja de hablar. Escuchan la música. Cierras los ojos y piensas en tu bisabuelo. Sientes una brisa (breeze) fría. Cuando abres los ojos, el guitarrista te sonríe. "Creo que él la escuchó." [[Corres de regreso a la casa de Abuela.|Página 19.]]"¿Pueden venir a mi casa? Es para la ofrenda de Miguel." Los mariachis se miran. Es una petición extraña. Pero el guitarrista principal dice: "Por supuesto. Es Día de los Muertos. Honramos a los que vinieron antes." Caminan contigo por las calles. Entran a la casa de Abuela. Se paran frente a la ofrenda y comienzan a tocar "El Puente de Cempasúchil". [[toca aquí|Página 20.]]Tienes la caja de madera con el símbolo del coyote (de la Página 4) y tienes el juguete del coyote de madera (de la Página 9). Pones el coyote de madera en el símbolo de la caja. ¡CLIC! La caja se abre. No hay oro. No hay joyas. Adentro hay una foto. Es una foto de Miguel e Isabela, jóvenes, riendo. Y debajo de la foto, hay una partitura (sheet music) de una canción: "El Puente de Cempasúchil". "¡Abuela! ¡Mira!" [[toca aquí|Página 18.]]No tienes el coyote de madera (de la Página 9). No puedes abrir la caja. "¡Abuela, la caja! ¿Cómo la abrimos?" Abuela mira la caja. "Miguel siempre usaba su navaja (pocket knife) de zapatero..." Buscan la navaja. La encuentran en un cajón (drawer). Usas la navaja para forzar la cerradura. Se rompe, pero se abre. Adentro está la foto de Miguel e Isabela. "¡Lo logramos!" [[toca aquí|Página 18.]] ¡Abuela, mira! ¡Es Isabela!" Abuela llora de felicidad. "¡Claro! ¡Él no quería cruzar sin ella! ¡Qué tonta fui! Él no la esperaba a ella... él la traía con él." Rápidamente, pones la foto de Miguel e Isabela juntos en el centro de la ofrenda. En ese momento, las velas de la ofrenda brillan con fuerza. Y los pétalos de cempasúchil en el suelo... ¡empiezan a brillar con una luz naranja y mágica! "Mira," susurra Abuela. El camino está iluminado. El olor a copal y tamales se intensifica. Sientes una presencia cálida en la habitación. Oyes, muy suavemente, el sonido de una guitarra. "Bienvenidos," dice Abuela. "Bienvenidos a casa." ¡FELICIDADES! ¡Resolviste el misterio y ayudaste a tus bisabuelos a cruzar el puente! FIN Llegas corriendo a la casa. "Abuela, ¿qué pasó?" "¡Mijo/Mija! ¡Mira!" Abuela señala la ofrenda. Los pétalos de cempasúchil brillan intensamente. "¿Qué hiciste?" pregunta ella. "La música... le recordé su música." "No," dice Abuela, sonriendo. "Le recordaste su amor." Las velas brillan. El aire huele a flores y a pan caliente. Escuchas una risa suave en el viento. El Bisabuelo Miguel está en casa. ¡FELICIDADES! ¡Usaste el poder de la música para guiar a tu ancestro a casa! FINLos mariachis tocan la hermosa y triste canción frente a la ofrenda. Tu abuela cierra los ojos y escucha. Cuando la música termina, hay un silencio mágico en la habitación. Entonces, miras al suelo. "¡Abuela! ¡Los pétalos!" El camino de cempasúchil brilla con una luz dorada. ¡Es un puente de luz! Las velas parpadean (flicker). El pan de muerto en el altar parece más caliente. Tomas la mano de tu Abuela. "Gracias," dice ella a los músicos, con lágrimas en los ojos. "Le han dado la bienvenida a casa." ¡FELICIDADES! ¡La música fue la llave para abrir el puente de los espíritus! FIN